mayo 22, 2015

Con todos los sentidos

Entre el 15 y el 17 de mayo, el Programa Comunitario de la Red de Bibliotecas Rurales había organizado un evento grande para coordinadores, madres de familia e invitados especiales.
El primer día, todos juntos hicimos un análisis de la situación de los niños “con discapacidad” en las comunidades campesinas, donde todos opinábamos, discutíamos y conversábamos sobre la difícil situación que enfrentan estos niños y sus familias. Este debate enriquecedor fue acompañado por Carmen Aleman, representante de Kindernothilfe e.V.
Iniciamos el sábado, segundo día de nuestro encuentro, con un programa especial solo para las madres del Programa Comunitario, partiendo de sus propias vidas.
Con reflexiones, dinámicas, masajes, cuentos y conversas, tratamos de apoyar a las mamás en su ardua labor y convivencia –día tras día– con sus bienamados hijos.
Al final, todos salimos contentos y fortalecidos de este espacio compartido.
Más tarde, el encuentro se abrió para otras personas. Gabriele Klink de Alemania condujo el curso taller Jugar y aprender con todos los sentidos, donde juntos aprendimos de manera lúdica, y con muchas risas, nuevas técnicas, métodos y estrategias para el acompañamiento, trabajo y terapia de niños con “discapacidad”.
En la evaluación, el Programa Comunitario recibió muchos reconocimientos de parte del público presente, los cuales podríamos expresar en este proverbio africano:
Cuando mucha pequeña gente en muchos pequeños lugares haga muchas pequeñas cosas, se transformará el rostro del mundo.

¡Estantes nuevos!

Hace ya tiempo veníamos padeciendo con lo del almacenamiento de los libros. Y ahora que se vienen nuevas ediciones, anduvimos buscando para solucionar el problema del manejo y del espacio…
A la entrada lateral de nuestro local, había unos vacíos entre mocheta y mocheta, así que se nos ocurrió que podíamos aprovecharlos para construir estantes. Hicimos el diseño. Nuestro compañero Alfredo trabajó la arquitectura y Luis Félix Vásquez pasó voluntariamente todos los datos a planos…
Faltaban los fondos para conseguir la madera y alguien generosamente nos echó una mano. Pero faltaban aún voluntarios para la carpintería… ¡Y nos llegó un carpintero!
Ulrich Rogler, de Alemania, arribó justamente y juntamente con Desiree y Gabriele Klink.
Con el apoyo de todas las compañeras de la oficina central y de nuestro compañero Sergio Díaz, los estantes se levantaron como todo un regalo.
¡Gracias, mingueros!

De nuevo en las comunidades

Después de un largo tiempo de lluvia, a inicios de mayo nos tocó la primera salida al campo del Programa Comunitario.
Ya que sabíamos que las carreteras, trochas y caminos están en muy mal estado. Pero salimos con buena compañía, buen ánimo y muchas ganas de encontrarnos nuevamente con los niños, padres de familia y coordinadores del programa.
En esta salida nos acompañaban Gabriele Klink –profesora de niños con dificultades de aprendizaje–; Desiree Klink –profesora de yoga– y su esposo, Ulli Rogler, todos amigos que nos visitaban de Alemania. También nos acompañó Mara Elina Mires, para apoyarnos sobre todo con las traducciones.
Nuestros destinos fueron las comunidades de Numbral y Huarasitana, en la provincia de Chota, donde nuestros coordinadores –Dona Guevara y Sergio Díaz– hace muchos años llevan a cabo un camino extraordinario con los niños con “discapacidad” y sus padres.
En las reuniones con los grupos de Juanitos y padres trabajamos el enfoque de Derechos del Niño desde la perspectiva del Programa Comunitario. Luego Gabriele nos enseñó nuevos juegos y manualidades para mejorar el aprendizaje de los niños. Desiree animó a los muchachos con unos divertidos ejercicios de yoga y culminamos las reuniones con el rico almuerzo que habían preparado los comuneros.
Aprender juntos –entre diversas culturas y en diferentes contextos–, nos hace crecer mucho.
Agradecemos a todos los participantes y ponentes por facilitar esta valiosa enseñanza.

mayo 21, 2015

“La cultura como herejía”

Organizado por Servindi y varias otras instituciones, se llevó a cabo en Cajamarca, el 15 de mayo, el foro público “Comunicación Intercultural para la Defensa de la Madre Tierra”.
Nuestro compañero Alfredo Mires fue invitado a participar y presentó la conferencia titulada “La cultura como herejía”. Aquí unos fragmentos:
“En materia de comunicación, y más aún si se trata del cambio climático, hemos de ser herejes, es decir, dispuestos a elegir nuestro propio discurso, sacándole el cuerpo a la convergencia manipuladora, y tratando humildemente de reflejar la voz que la propia tierra quisiera decirnos a través de quienes no han renunciado a su filiación con ella.
Aún hoy, las únicas voces que siguen hablando del mañana son las voces del pasado, acendradas en quienes nunca son escuchados, enraizadas en los que siempre son despreciados, y cobijadas en los que pronto son silenciados (…)
No hay relación intercultural si no aprendo a escuchar. Es ineludible bajarse del caballo para aceptar que somos inmensamente ignorantes si nos hemos formado con cánones que han objetalizado la naturaleza suprimiéndole el encanto (…)
De manera que el problema no es la pobreza sino la riqueza que la ocasiona, la codicia que la provoca, el sistema que la sustenta y la comunicación que la justifica.
Este vértigo ambiental, esta bancarrota climática, esta hecatombe terrena solo es reflejo del colapso moral de quienes se arrogan el derecho de dirigir los destinos del mundo. Pero también del naufragio afectivo y la clamorosa languidez de quienes nos limitamos a ver pasar la procesión de este siniestro.

Este tiempo…

Nos cuenta Javier Huamán, de Luichucolpa, Hualgayoc:
La lluvia ha sido más de la cuenta en estos últimos meses.
Hay baja producción. No ha habido pase por semanas enteras, y sí accidentes, volcaduras de camionetas y motocicletas que han ido al abismo o al río.
Hay gente que se ha quedado a la intemperie y muy poco hay apoyo de las autoridades municipales. Pero sí ha habido solidaridad de la organización, de las rondas campesinas o de las comunidades; en familia se ha tratado de ver algún apoyo para las personas que se han quedado damnificadas.
Los árboles nativos también han rebrotado. La naturaleza nos afecta, pero en otros casos también hay esperanzas.

Comuneros de La Unión, Chota:
En la comunidad de Santa Rosa de Chadín se ha derrumbado toditita la comunidad, todo se ha tapado.
En la Soledad, Chililic y San Martín, también han estado incomunicados.
En la Soledad los derrumbes se han llevado más de cuatro hectáreas de café…

Mario Sánchez, de San Andrés, Cutervo:
Nunca ha llovido así aquí. Las carreteras se han derrumbado y los alimentos están muy caros. A nosotros nos ha llevado un ternerito y la ropa que ha estado lavando mi esposa, en una quebradita que nunca antes había llegado.

Rosa Carrasco, de Sócota, Cutervo:
Hay cinco personas fallecidas en el caserío de Nuevo Oriente. Los derrumbes empezaron por todas partes; todo ha estado intransitable. Ha habido otras muertes por Cutervo, por la Capilla; los ríos se salían, los derrumbos arrasaban con las chacras, las frutas, todo lo que encontraban.

Ramiro Yglesias, de Hoyada Verde, Contumazá:
Algunas siembritas se están perdiendo, pero otras también mejoran. De todo hay. En tiempos nos hemos quedado aislados, no había pase para ningún lado.

Jorge Carrasco, de San Juan, Cutervo:
Las carreteras han sido bloqueadas por los huaicos; mi madre vive en una zona que se quedó completamente aislada.

Sergio Díaz, de Masintranca, Chota:
Los desastres han sido fuertes. Hay destrucción de casas, movimiento de tierras, se han malogrado las carreteras, los sembríos se ha perdido. No hay nada. Y no se puede seguir sembrando porque las lluvias continúan.
Se ha movido una buena cantidad de tierra, que da miedo porque está en peligro de que venga y nos tape a varias casas donde vivimos.
En el Naranjo había los baños termales, que era un lugar que bastante visitaba la gente: se lo ha llevado todo.
También han sido afectados centros educativos, puestos de salud; en algunas comunidades no ha habido clases porque los niños no podían trasladarse por la cargazón de las quebradas.

Desolaciones

En varias zonas de las provincias de Cutervo, Chota, Jaén y Bambamarca, los sembríos de maíz no han alcanzado a choclear y las papas se han podrido en la chacra; otras siembras han sido arrasadas, sobre todo en los temples, en donde han sido afectados el café, la fruta…
El clima está cambiando, muchísimo. Los ríos se han salido y los derrumbes se han sucedido uno tras otro.
También los animalitos están sufriendo, sin pasto y con enfermedades.
Los huaicos han bloqueado las carreteras y los caminos de herradura; ha habido accidentes y muchas de nuestras comunidades se han quedado muy afectadas…
Las casas se han rajado por la humedad, otras se han caído y algunas han sido arrasadas o tapadas por los huaicos o por las llegadas de las quebradas. Hay familias que han logrado recoger algunas cositas, pero otras han tenido que salir abandonando absolutamente todo.
Pero no ha faltado la solidaridad entre comunidades, como comuneros, listos para ayudarnos y acompañarnos siempre.
Pero esto no sale en las noticias…

abril 29, 2015

Tinku All’pata por Eduardo

La Red de Bibliotecas Rurales propone la generación de:
Un espacio para aprender y desaprender, compartir, conversar, debatir, informarnos, proponer, reflexionar
En la temática ambiental, artística, cultural, educativa, histórica, salud, social
A través de documentos de estudio, exposiciones, seminarios, talleres, vídeo debates
en el esfuerzo de afianzar unidades y aligerar colectivamente las búsquedas.
A estos encuentros nuestros les llamamos Tinku.

Escuela solidaria

Nuestra amiga Helen Heery nos cuenta que, para celebrar el Día del Libro, los maestros y los niños de la escuela primaria de Tufnell Park –en Londres, Reino Unido–se disfrazaron de diferentes personajes de los libros.
En una asamblea escolar en la que conocieron acerca de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, recaudaron fondos con la venta de pasteles para así contribuir a la publicación de uno de nuestros libros.
Los niños y los docentes sabrán que en cada biblioteca estará plasmada su gesta solidaria.

abril 22, 2015

Biblioteca campesina

Una biblioteca bien puede ser el engranaje perfecto de la maquinaria colonizadora. Por eso hay que descabalgarla, por eso hay que reedificarla e interpelar su carácter tributario de la cultura letrada. Por eso hay que resemantizarle los genes invasivos, las ínfulas hegemónicas.
Por eso, hace unos treintaicinco años comenzamos a recoger nuestra memoria y a plasmar nuestros propios libros.
Demasiado tiempo se ha falseado nuestra heredad y se han secuestrado nuestras reliquias, de manera que es un desafío constante eludir la adversidad reescribiendo nuestra propia semblanza. Los libros que leemos también pueden ser espejos que celebren nuestra mirada.
Por eso empezamos con la Biblioteca Campesina.
En mayo de 1983 apareció el primer fascículo con el nombre de “El indio pishgo y otros cuentos”. Y desde ahí no hemos parado: Sólo de esta serie llevamos publicados diecinueve títulos. Y vuelan cada vez que salen.
No hay libros que se lean más que los que nosotros mismos producimos.
Por eso se agotan rápido, por eso nos hacen falta.
Cuando a nuestros amigos de Heart Links –entidad fraterna canadiense con la que compartimos camino desde hace muchos años–, les planteamos la idea de re editar toda la Serie, ellos la acogieron sin duda y con entusiasmo.
Ahora compartimos esta celebración: ¡Pronto estaremos compartiendo como colección los veinte títulos de “…y otros cuentos”!

Eduardo presente

La palabra de Eduardo Galeno fecunda e impele.
Hace ya muchos años publicamos de él “El rescate de la historia nunca contada”, “Ser como ellos” y “Cinco siglos de prohibición del arco iris en el cielo americano”, pues desde el inicio nos cedió plena autorización para publicar sus escritos.
El año 1997, cuando publicamos “Mama Santos, yach’aqmama de Chilimpampa”, Eduardo escribió: “Hay un gentío adentro de esta mujer. Gracias a Bibliotecas Rurales podemos escuchar las muchas voces reveladoras que por su boca dicen”.
Más adelante publicamos de él una selección de “El libro de los abrazos” y hace poco “¡Lanza rayos, colibrí!”, basados principalmente en sus reflexiones de “Úselo y tírelo”.
De nuestros libros escribía diciéndonos “¡Gracias por la materia prima!”.
En el 2004, Eduardo publicó “Bocas del tiempo”: ese libro suyo fue plenamente ilustrado con la iconografía de Cajamarca compilada por nuestro compañero Alfredo Mires.
Y en el 2008, cuando Eduardo leyó el borrador final de nuestro libro “Cosmovivencia: la concepción del mundo desde la tradición oral cajamarquina”, trabajado por Alfredo, nos escribió:
“Este libro tiene muchas piernas.
Esas piernas tienen muchos caminos.
Esos caminos tienen mucha memoria.
Esa memoria tiene muchas vidas
y esas vidas andan, recuerdan y dicen
por los caminos de este libro que he tenido la dicha de leer”.
Este texto de Eduardo fue publicado tanto en la contracarátula del libro como en su respectivo separador de páginas.
Ahora, como un despunte de esos sembrares fraternos, tanto “¡Lanza rayos, colibrí!” como “Cosmovivencia”, son títulos que algunos docentes han decidido incorporar en su plan lector para estudiantes de secundaria en Cajamarca.
Este nutrir de lecturas es un preludio de generosas cosechas.