marzo 31, 2015

Patrizia con nosotros

Este jueves arribó –después de un largo viaje desde Roma hasta Cajamarca– Patrizia Boncompagni, voluntaria italiana que inicia un voluntariado con nosotros.
Conocimos a Patrizia el año pasado y ella, desde siempre, mostró mucho interés en el compromiso y el trabajo de la Red. Luego, ella tuvo que regresar por un tiempo a su tierra, pero ya estaba decidida de regresar a nuestra tierra.
La voluntad es una fuerza espontánea que nos mueve, no por obligación o deber, sino por decisión propia.
Agradecemos a Patrizia por seguir el impulso de este ánimo, esta voluntad suya para estar acá y compartir su tiempo, sus capacidades y su vida con nosotros por un tiempo.

All’pata paguikun

“La tierra vive. Y como vive, siente; y como siente, cría.
Sabiéndolo y sintiéndolo, agradecemos y celebramos…
Es ignorancia ver a la tierra como una cosa. Es perverso tratar a la vida como un objeto. El solo creerse superiores es de incultos, porque esa actitud conlleva a insultar, contaminar, explotar y destruir el campo que nos sustenta. Y, al fin, no sólo es la visión lo que nos enfrenta.
Nosotros veneramos a la tierra, y eso es un honor: desdeñarla es una vergüenza.
Hemos llegado a un tiempo en el que ya no se puede revertir el daño que se le ha hecho a la naturaleza, pero aún estamos a tiempo de remediar nuestros silencios y detener la depredación. Para festejar la vida comunitaria, para reconstruir el mañana”.
Así nos explican nuestros compañeros Alfredo Mires y José Isabel Ayay, en el prólogo de nuestro reciente libro publicado: All’pata paguikun – Ofrenda a la tierra.
“El All’pata paguikun es una ceremonia muy antigua para rendir nuestro afecto a la tierra, a los apus o montañas sagradas y a nuestros difuntos”.
La explicación básica de la ceremonia así como las oraciones se hallan tanto en español como en quechua.
Pronto estaremos anunciando el Tinku de lanzamiento para este nuevo libro.

Libros y nubes en Michigan

Hace un par de semanas miramos la película “Libros y nubes” con colegas en la Universidad de Michigan. Todos estuvieron muy contentos. La historia de Bibliotecas Rurales les pareció fascinante. Algunas de las cosas que subrayaron fue la manera en la cual se ven los vínculos con la naturaleza en la película. También cómo se logra encontrar un espacio para los libros en la vida diaria del campo y como eso les da un sentido especial. Les gustaron mucho don Pascual y Sonia, la manera en la cual se respeta el hablar del campo y los cajachismos. Algunos dijeron que les parecía estar corriendo con Sonia en las chacras. Una colega percibió como muy emocionante el vínculo entre el becerro y el bebe, las mamas, la leche y cómo los gestos se ven en su propio ritmo y hacer.
Manuela

Prenda querida

Hace ya algún tiempo, la señora Gladys Mena con un grupo de amigas llegaron a la casa de Bibliotecas Rurales para escuchar leer a sus pequeños Co-Libris; allí se enteraron de la labor de nuestros bibliotecarios y entonces nos preguntaron si podían compartir de su ropa y su afecto con nosotros, como familias.
En muchas de nuestras comunidades, como se sabe y aunque las cifras macroeconómicas celebran el crecimiento de sus índices, nada agobia tanto como la falta de solidaridad, de medicina o de abrigo.
Nuestros mayores en el campo nos enseñan siempre a dar sin pedir nada a cambio, y nos dicen también que todo lo que das regresa multiplicado, o que tu mano izquierda no se entere de lo que hace tu mano derecha; crecemos gozando de la sabiduría de nuestros abuelos y es así como todavía –a pesar de la pobreza económica– prevalece la voluntad, la capacidad de acompañar al prójimo. Y nuestros bibliotecarios comuneros involucran a toda la familia para atender a los lectores sin medir esfuerzos, sin tener en cuenta tiempos ni horarios y mucho menos esperar retribución económica.
Estas madres también acompañan con su generosidad estos esfuerzos. Para ellas nuestro reconocimiento.

La Enciclopedia Campesina, un aprendizaje compartido

Los niños y todo el equipo de la Escuela Campesina Alternativa de Pomabamba emprendemos con ilusión el reto de participar en el proyecto de la Enciclopedia Campesina, de la Red de Bibliotecas Rurales. Nosotros hemos aceptado y asumido la invitación que nos hizo Alfredo Mires para los rescates y el recojo de la información. Para la ECA esta experiencia es un aprendizaje compartido que nos motiva a vivir como comunidad; recoger el legado que nos deja la historia comunitaria; promover espacios de diálogo al interior de la familia y lo más importante: comprendernos parte de una historia que se construye en el tiempo.
Nuestra gratitud a la Red de Bibliotecas Rurales y a la Enciclopedia por sus esfuerzos en ayudarnos a disfrutar con nuevas maneras de aprendizaje colectivo.

marzo 16, 2015

Leyendo también se ahuyenta al miedo

Queridos compañeros de nuestra Red,
aquí les saludo y les aviso que nos están faltando algunos carnés para nuestros bibliotecarios, porque en mi zona son más los hijos de los bibliotecarios los que se han hecho cargo de las bibliotecas.
También estamos necesitando algunos ejemplares de “Soy la libreta del ñaupa” y un par de “El trapiche encantado y otros cuentos”, para completar las colecciones en las ocho bibliotecas que están a mi cargo.
La lectura sigue ayudándonos mucho, para aprender más y decir las cosas más claro.
A veces recuerdo cómo era antes conmigo mismo y me llama la atención, porque cuando venía a la ciudad tenía mucho miedo.
Cuando era muchacho chico mi mamacita venía al pueblo a vender sus cuycitos y me traía para ayudarle a sumar las cuentas porque ella no sabía leer.
Una vez unos policías nos gritaron –“¿Cómo te llamas?, ¡contesta, carajo!”, nos dijeron–, y desde ahí yo tenía mucho miedo; cuando entraba al pueblo yo me iba por las calles que no había casi gente, y si veía policías me regresaba por otras calles aunque tuviera que caminar mucho más.
Imagínense, nosotros sin hablar bien el castellano, con mi pantaloncito rotito, mi sombrero lajpachito, todo pobrecitos, teníamos miedo hasta de hablar…
Pero la lectura nos hizo crecer el respeto.
Nosotros ahora miramos de frente, sin miedo. Nadie tiene que humillarnos. Nosotros sabemos lo que valemos. Y estamos juntos.
Así, hermanos, hay que seguir creciendo.
Les saluda con muchos recuerdos
José Isabel Ayay Valdez,
Coordinador sectorial de Porcón

marzo 13, 2015

¡Cajas!

Una de las dificultades que regularmente tenemos en nuestro local es el almacenaje y el transporte de los libros. Por eso, cada año nos esforzamos por conseguir cajas de cartón de regular tamaño para guardar nuestros “tesoros”, pero no siempre es fácil encontrarlas pues algunas librerías prefieren venderlas y sacar el máximo provecho en época de campaña escolar; otros las obsequian a su clientela o las utilizan para despachar mercadería.
Sin embargo, siempre hay quien se anime a compartir con nosotros.
Este año, la familia Becerra nos ha favorecido con el obsequio de muchas cajas vacías y en ellas podremos reordenar, guardar y enviar nuestros libros a las diferentes comunidades en las que estamos.
Reconocemos muy sinceramente el aprecio de esta familia hacia nuestra organización. ¡Muchas gracias!

Coordinaciones

Hace varios años, el Programa Comunitario organiza acciones conjuntas con el Centro de Recursos de Educación Básica Especial (CREBE) de Cajamarca. Fundamentalmente, nos apoyamos en la organización de talleres y cursos de sensibilización y capacitación a profesores de inclusión en Cajamarca y las diferentes capitales de provincias.
De esta manera compartimos ideas, sueños, visiones y alimentamos nuestra esperanza de un mundo mejor para los niños con “discapacidad”. También para el 2015 estamos en coordinación para realizar estas tareas con la mejor profesionalidad posible.

“La geografía empieza por los pies”

Con este título, Jon Osoro escribió la biografía de su hermano David y con ella –luego de la bienvenida que diera nuestro compañero Alfredo Mires–, iniciamos el Tinku (encuentro) para la presentación de “Se acerca la cosecha”.
Tres panelistas –reconocidos literatos y amigos de la Red– participaron de la presentación.
Mónica Buse resaltó el sentido de la libertad y la ternura que habita en los poemas; Luzmán Salas hizo un parangón con los sucesos relacionados al poeta y revolucionario independentista Mariano Melgar; y Miguel Garnett remarcó la intensidad de la vida de David reflejada en sus poemas.
El público participó con sus opiniones y comentarios y los miembros de la Red contaron del tiempo compartido con David, de los aprendizajes mutuos y los sueños comunes.
Al final, nuestro compañero Manuel Angulo dio lectura a la carta que Kepa Osoro –padre de David y también compañero nuestro–, nos había enviado para la ocasión: “Estamos en el camino, esforzándonos por franquear la pendiente insufrible”, nos dice.
Como en todos nuestros Tinkus, muchos de los invitados habían traído consigo algo para compartir al final en nuestra mesa.
Y aquí hemos estado, celebrando con David, con todos, juntos.

marzo 12, 2015

Visitar es “ir a verse”

En estos tiempos de internet, skype y whatsApp donde –virtualmente– podemos estar presentes en cualquier momento, en cualquier parte del mundo y con cualquier persona sin realmente estar presentes, nos parece aún más importante tener la posibilidad de vernos frente a frente y poder darnos un abrazo.
Por eso, aquí en Bibliotecas Rurales nos gustan y nos animan las visitas. Viso (italiano) y visage (francés) tienen la misma raíz y ambas palabras significan cara. Esa posibilidad de vernos realmente, cara a cara, en la actualidad tiene un gran valor.
Con este fin queremos resaltar la importancia que tuvo la visita de nuestras amigas Michaela Gerritzen y Evelyn Wagner de Kindernothilfe, Alemania, y Carmen Aleman de Aportes, Lima, al Programa Comunitario.
El primer día de esta visita pudimos salir al campo con nuestra coordinadora Silvia Pajares, a la zona de San Marcos, y saludar a algunos niños con capacidades proyectables y sus familias.
Al día siguiente tuvimos la oportunidad de reunirnos en la oficina central para revisar juntos el trabajo del Programa, pero también surgieron muchas ideas nuevas para nuestros futuros proyectos.
Agradecemos sinceramente esta visita y esta posibilidad de intercambio e interlocución.